(a) Docencia e investigación.
Durante la presentación de una asignatura del priemer curso de la licenciatura de Derecho, realizada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona, el docente comentó a sus estudiantes que los profesores universitarios se caracterizaban y diferenciaban del resto de los profesores de otros niveles de enseñanza por el hecho de compaginar la docencia con la investigación. Insistió en que esta doble función era la que permitía distinguir a un profesor universitario de otro que no merecía este calificativo. Al terminar la clase se le acercó un estudiante que con admiración y respeto le preguntó:"Así que ¿todos los profesores de la Facultad son investigadores privados?".
Esta anécdota que tuvo lugar a finales de los años ochenta, reflejo de un caso extremo poco corriente, sirve para traer a colación cómo la opinión pública desconoce en general, y por tanto tampoco valora, la labor de investigación que realizan los profesores universitarios para perfeccionar el Derecho y para contribuir al buen funcionamiento del Ordenamiento jurídico.
En contraposición, y paradójicamente, dichos profesores siempre han considerado la investigación como su principal tarea y la docencia como algo secundario, incluso como un contratiempo que al alejarles de su principal responsabilidad, debería reducirse en la mayor medida posible.
Fruto de diversas circunstancias, se puede afirmar que actualmente estos dos extremos se están aproximando. Los profesores, a quienes prioritariamente se dirige esta obra, van paulatinamente aceptando que la docencia debe ocupar gran parte de sus tiempo y que es necesario realizar un trabajo consciente para perfeccionarla . Así, tienden a abandonar prejuicios que desde siempre habían perjudicado enormemente la calidad de la enseñanza universitaria, como era suponer que la buena docencia llegaría con la simple práctica y el paso del tiempo , o que aquellos que habían demostrado un excelente conocimiento de la materia serían sin más también unos buenos docentes .
(b) Finalidad y objeto del presente estudio.
Este libro se suma a la tendencia que se acaba de describir y presenta propuestas sobre cómo debería ser la docencia que se imparte en las Facultades de Derecho españolas para formar licenciados en Derecho, es decir, futuros juristas en general.
Propuestas que pretenden implantar una docencia integral, interdisciplinar y significativa de conocimientos, formativa en relación con capacidades intelectuales y crítica respecto a los valores y actitudes de los estudiantes frente al Derecho.
Gracias a las mismas, se potencia un ideal de docencia que se irá desgranando a lo largo del libro y que, además de su valor intrínseco, pretende corregir o atemperar algunos de los déficits tradicionales de la enseñanza del Derecho en España.
Entre estos déficits que aún perduran en algunos casos, cabe surayar:
(a) que no se aporte a los alumnos una visión completa del sistema jurídico que incluya el conjunto de su estructura, cultura y valores,
(b) que no se reconozca suficientemente la importancia de la creación y la aplicación del Derecho por parte de los prácticos del Derecho,
(c) que no se potencie el desarrollo de las capacidades y habilidades intelectuales necesarias para realizar dichas actividades,
(d) que no se fomente en los estudiantes la facultad de aprender Derecho por sí mismos,
(e) que no se privilegie un aprendizaje significativo, y, finalmente
(f) que no se inculque a los alumnos una gran confianza en sus conocimientos y en sus capacidades intelectuales.
Algunos de ellos se explican por una escasa elaboración de los métodos docentes. Sin embargo, la mayoría de los mismos tienen su raíz en diversas causas ajenas completamente a cuestiones docentes y que encuentran su origen en una época tan alejada como la que corresponde a la recepción del Corpus Iuris Civilis . Estas causas provocaron una tradición docente caracterizada por presentar un gran desinterés hacia la práctica del Derecho realizada por los abogados, los jueces y los funcionarios de la Administración, desinterés que en muchas ocasiones abarcaba incluso el Derecho positivo vigente .
Retomando el hilo de la exposición sobre las propuestas contenidas en este estudio, éstas se estructurarán sobre la premisa teórica de descomponer la actividad docente en objetivos y métodos. Es decir, el libro presenta un conjunto de propuestas que en unas ocasiones hacen referencia directa a objetivos y en otras a métodos docentes.
Se entiende como objetivos de la docencia aquello que el profesor pretende alcanzar, y por métodos docentes, la forma o estrategia con la que éste trata de alcanzar dichos objetivos: exposiciones orales de conocimientos teóricos realizadas a modo de conferencias, elección de materiales docentes concretos, discusiones en clase de cuestiones y problemas teóricos y prácticos, utilización de esquemas y gráficos, análisis y valoración escrita y oral de sentencias y actos administrativos, exigencia de ponencias escritas y orales sobre temas doctrinales o de la práctica del Derecho, etcétera.
En función del criterio finalístico, se clasifican los objetivos docentes en cuatro grandes tipos genéricos: (I) comunicación de conocimientos, (II) desarrollo de capacidades intelectuales, (III) inculcación de valores y actitudes, y (IV) motivación del estudiante . A cada tipo de objetivos corresponden ciertos métodos docentes, asignación tan imprecisa como la separación de dichos objetivos en cuatro categorías .
Con relación al primer tipo de objetivo, analizado en epígrafes de los capítulos tercero, cuarto y quinto, se propone objetivos y métodos para alcanzar una docencia que dé mayor importancia que la que actualmente se da a los conocimientos sobre las técnicas jurídicas, resultado de la aplicación de dichas técnicas, valores y cultura jurídica. Una docencia de conocimientos que en este sentido deberá ser calificada como "integral".
Además, y en función de los temas, se aboga por la utilización de conocimientos ajenos a la Dogmática del Derecho, por lo que también podrá denominarse "docencia interdisciplinar".
Finalmente, se defiende la introducción de estrategias o métodos nuevos que puedan ser útiles para la transmisión de los diversos conocimientos jurídicos. Métodos que permitirán alcanzar una "docencia significativa" de conocimientos, aquella que hace posible que los estudiantes relacionen los nuevos conocimientos con los que ya poseían, los evalúen en función de unos determinados valores, puedan comprender cómo afectan éstos a su comprensión del mundo y a su forma de relacionarse con él, otorgándoles además confianza en sí mismos y en su instrucción.
Pasando al segundo tipo de objetivo genérico, estudiado sólo en el capítulo cuarto, se resalta la necesidad de que la labor de los profesores incluya el desarrollo de las capacidades o habilidades intelectuales que les sean necesarias a los estudiantes para utilizar las diferentes técnicas de creación y aplicación del Derecho y las técnicas de aprendizaje de lo jurídico. Estos objetivos y los métodos que permiten alcanzarlos integran la llamada "docencia formativa del Derecho".
Por último, en el capítulo quinto, se realizan propuestas que han de dar lugar a una "docencia crítica del Derecho", aquella que pretende inculcar unos determinados valores y actitudes frente a lo jurídico.
El único tipo de objetivo genérico que prácticamente no se aborda ni en su delimitación ni en la construcción de estrategias y métodos para alcanzarlo es el que hace referencia a la motivación de los estudiantes. Este objetivo ha merecido menciones puntuales a lo largo del libro pero no un análisis separado del resto, ya que probablemente la mejor manera de motivar a un estudiante es ofrecerle una docencia integral, interdisciplinar, significativa, formativa y crítica del Derecho. Por otra parte, la motivación de los estudiantes está totalmente influida por la motivación de sus profesores. Si las propuestas de este libro ayudan a los docentes a sentirse más cómodos en su trabajo y más satisfechos de sus logros, sin lugar a dudas se habrá facilitado que los profesores se entusiasmen con su trabajo, e indirectamente dicho entusiasmo y motivación llegará a sus alumnos.
(c) Fuentes de conocimiento
A pesar de que toda reflexión sobre las anteriores cuestiones conlleva incidir en temas propios de la Ciencia del Derecho, al elaborar las propuestas de este libro no se ha pretendido partir de la misma . Tampoco se ha buscado enmarcar cada una de las propuestas dentro de las diferentes corrientes que actualmente se distinguen en el seno de dicha ciencia. Todo ello hubiera implicado abordar problemas que no se hubieran podido asumir ni, menos aún, analizar en las páginas de este libro.
Dos han sido las fuentes a partir de las cuales se han establecido las diversas propuestas.
La primera de ellas, la de menor trascendencia en la fundamentación de lo aquí expuesto, la constituyen los trabajos que han elaborado en estos últimos años pedagogos y psicólogos estadounidenses sobre pedagogía universitaria, metaconocimiento y metaaprendizaje.
Además de materiales elaborados por Centros de mejora pedagógica tan relevantes como el Center for Teaching and Learning de la Universidad de Standford, o como el Derek Bok Center for Teaching and Learning, de la Universidad de Harvard, se han tenido en cuenta en especial las aportaciones efectuadas por autores como Ausubel, Gowin o Novack. Precisamente estos dos últimos autores fueron los que, tras analizar la educación norteamericana en sus niveles primario, secundario y universitario, llegaron a una conclusión perfectamente trasladable a nuestras Facultades de Derecho. Afirmaron:"En nuestros estudios de investigación hemos encontrado de forma recurrente que las prácticas educativas que no hacen que el alumno capte el significado de la tarea del aprendizaje, no son capaces de darle confianza en sus capacidades ni de incrementar su sensación de dominio sobre los acontecimientos" . Partiendo de esta situación, plantearon toda una serie de propuestas, algunas de las cuales se recogen en este libro, en los apartados dedicados a la docencia significativa de conocimientos, dirigidas a conseguir una educación que permitiese a los estudiantes disfrutar de "la base necesaria para comprender cómo y por qué se relacionan los nuevos conocimientos con los que ellos ya saben y a transmitirles la seguridad afectiva de que son capaces de utilizar estos nuevos conocimientos en contextos diferentes"
La otra fuente de conocimiento utilizada es el análisis del sistema de enseñanza de las Escuelas de Derecho más prestigiosas de los Estados Unidos, realizado por autores del Derecho norteamericanos .
Se ha considerado necesario dedicar gran parte de los dos primeros capítulos del libro a desarrollar argumentos y aportar datos que puedan vencer los prejuicios existentes en la actualidad en nuestra cultura jurídica frente a la utilización de conocimientos, figuras y experiencias procedentes de un sistema jurídico anglosajón con la intención de mejorar nuestro propio sistema.
En este proceso, se han pretendido además otras finalidades de interés intrínseco. En primer lugar, resaltar la importancia del concepto de "sistema jurídico" a efectos de que se comprenda el funcionamiento del Derecho y las características de los sistemas docentes de cada país. En segundo lugar, dar a conocer un dato no suficientemente advertido entre nosotros: la evolución hacia un mismo punto de encuentro experimentada en estos últimos años por todos los sistemas jurídicos occidentales, tanto los pertenecientes a la familia del Civil Law como los del Common Law. Finalmente, divulgar las características de los sistemas de educación jurídica de las Escuelas de Derecho más importantes de los Estados Unidos, y del elemento que más las caracteriza, la utilización del método del caso como procedimiento de estudio y docencia de su Derecho.
(d) Sistema de educación jurídica: docencia y aprendizaje.
Para evitar que en las clases de nuestras Facultades los conocimientos vayan de las notas de los profesores a las de los alumnos sin pasar por la cabeza de ninguno de ellos , se necesita el concurso de todas las partes implicadas en el fenómeno educativo y modificar algo más que la docencia de los profesores.
Los estudiosos de la educación han puesto de manifiesto que no es posible abordar de forma comprensiva los problemas de la docencia o de la enseñanza que realizan los profesores sin que se tengan en cuenta simultáneamente el resto de factores que inciden, junto a la docencia, en la educación: (I) el aprendizaje de los alumnos, (II) los medios físicos que se emplean para hacer posible la enseñanza y el aprendizaje, responsabilidad de la Administración, y (III) el currículum, o conjunto de conocimientos, valores y capacidades que se desea transmitir o desarrollar con un determinado nivel de excelencia, determinado también por la Administración de una forma genérica pero que ha de aplicar el profesor de forma directa a través de su labor docente .
Mejorar la enseñanza del Derecho en España depende, por ejemplo, de que los profesores desarrollen el sentido crítico de sus alumnos, pero ello no será posible si éstos no se encuentran predispuestos a realizar un esfuerzo mucho mayor que el inherente al aprendizaje memorístico o si no están de acuerdo con la ejecución de un tipo de exámenes que, al intentar evaluar su capacidad crítica, resultan mucho más subjetivos que aquellos que sólo pretenden comprobar la memorización de una definición o el enunciado de una norma.
Para elevar la calidad docente, se puede convencer a los profesores de que preparen clases en las que los alumnos deban participar; pero si la Administración no ofrece los medios para que el número de alumnos por aula se reduzca a un nivel que permita materialmente la realización de estas clases, cualquier empeño de los profesores en este sentido se verá frustrado.
Se podría encontrar numerosos ejemplos que plasmaran la absoluta interdependencia de los elementos señalados y que mostrasen cómo las propuestas de cambio de uno de ellos están condicionadas no sólo por su problemática propia sino también por la que corresponde al resto de los factores.
Este libro se ocupa directamente sólo de uno de estos cuatro elementos, la docencia. A pesar de ello, si los profesores toman en consideración las propuestas contenidas en el mismo, éstas puedan llegar a ser una realidad en un futuro relativamente próximo dada la gran influencia que éstos ejercen sobre todo el proceso educativo.
Por otra parte, docencia y aprendizaje son dos caras de una misma moneda dentro del fenómeno educativo. Está demostrado que entender los procesos docentes y de adquisición de conocimientos es muy útil para facilitar el aprendizaje. Por ello, se ha redactado este libro pensando que pueda llegar a ser leído también por los estudiantes. Si se informan sobre los objetivos que persiguen sus profesores, los conocimientos y habilidades que desean comunicarles, cómo eligen y organizan los contenidos de su docencia, cómo diseñan sus estrategias docentes, cuáles son los problemas con los que se enfrentan para realizar las anteriores labores y cómo los resuelven, habrán incrementado proporcionalmente su facilidad para aprender lo que se les intenta enseñar, cualquiera que sea la materia concreta sobre la que verse la docencia .
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